viernes, 5 de febrero de 2016

OJALÁ FUESE EL MOMENTO.

No se como explicar como me siento ahora mismo. Es algo parecido a la impotencia, ver como se te escapa tu mayor tesoro entre los dedos y que ya no depende de ti que vuelva a estar ahí. Tanta lucha y sacrificio que, aunque se que no era el momento de hacerlos, espero que sirvan para que en el futuro ese tesoro vuelva a ser mio. Ha sido muy difícil encauzar este agua tan brava que, aunque a veces desbordaba, siguió el cauce esperado y acabó en un hermoso oasis lleno de agua. En este tiempo que dejamos el oasis a su suerte espero haber construido un buen muro alrededor, que no tiemble con nada ni con nadie, por que como ese muro se desvanezca, una parte muy importante de mi quedara sepultada bajo esos escombros. Ahora no es el momento. Está claro. Pero tengo la esperanza de que en algún momento podamos darnos la certeza de que el camino que nos queda por recorrer lo recorremos de la mano y que al final de este solo haya felicidad y orgullo por la senda trazada con cada uno de nuestros pasos. Puede que esta sea la manera de ver todo mas claro, de solucionar problemas enormes con simples decisiones. Muchas veces en la vida hay que apartarse en situaciones complicadas para tener otro punto de vista y ver que el problema que antes te parecía enorme es un simple bache en camino, que solo con el esfuerzo necesario, o a veces sin esfuerzo, los problemas se empiezan a superar, y ves que la vida es mucho mas importante que una discusión. Ves que ese oasis que dejaste atrás, nada tiene que ver con el vacío que sientes fuera de el. Sólo es cuestión de tiempo. Lo sé.